Blog sobre los juegos de rol publicados por Devir en castellano en cuya traducción participo. Las opiniones vertidas en este blog son las de su autor, y no representan una postura oficial de Devir sobre tema alguno.
19 dic 2013
Haya paz
Señores: hasta aquí hemos llegado. Este es un foro para comentar -educadamente- temas de traducciones, no para enzarzarse. Aviso: no habrá otro flame porque si alguien se pasa, sus comentarios serán pura y simplemente eliminados. Y ahora proseguimos con nuestra programación habitual.
Lo primero: pediros disculpas por haber estado un par de días 'out': estaba de reunión de presupuestos en mi 'day job' y no he podido escaparme ni cinco minutos. Imagináos mi sorpresa cuando llego y veo que se ha liado parda entre unos cuantos lectores de este blog, sin yo comerlo ni beberlo.
El proceso de traducción y edición de un reglamento de rol no es simple (y llevo unos cuantos años en ello, concédaseme que sé de que hablo). Máxime cuando se trata de un libro largo y complejo como las Reglas Básicas de Pathfinder. Por eso hicimos algo que no se suele hacer nunca, que es darle una revisión extra (pagando) a las que yo le di al texto después de traducirlo y de maquetarlo, y de que el otro maquetador también le diera un ojo. ¿Que después de todo eso iba a haber erratas? Seguro, por la enorme extensión del libro y a veces la complejidad del texto. ¿Qué ha pasado con las tablas de capítulo 3? Pues que al maquetar las tablas uno tiende a hacer copia/pega para no tener que ajustarlas a mano, y de alguna manera copié un encabezado que estaba en el orden incorrecto: siempre van Fortaleza/Reflejos/Voluntad y en 7 de las 11 tablas está bailado un encabezamiento de columna. Eso es lo que es la errata, no otra cosa. Los números están bien porque están repasados y recontrarrepasados. En los viejos tiempos hubiéramos impreso unas hojas con las tablas correctas y los hubiéramos llevado a tiendas para que la gente los pudiera recoger e incorporar al texto, o corregirlo con boli si le era más práctico. Hoy en día, por suerte, podemos preparar un PDF para que llegue a más gente y ponerlo en diversos lugares (el Dropbox de Devir es el más conocido, probablemente). Y por favor, hoy que todo el mundo lleva un teléfono con posibilidad de conectarse a Internet en el bolsillo, alegar que habrá gente que no tenga acceso a ello me parece, como poco, peculiar. ¿Es factible imprimir ese material y adjuntarlo a libros posteriores? Posiblemente, estamos estudiándolo.
¿Haremos más cosas? Ya lo dije: la versión en PDF saldrá corregida y, en futuras reimpresiones, la técnica de imprenta nos permite imprimir versiones ya corregidas (y eso será un proceso, a los yanquis les siguen saliendo erratas y ya van por la sexta reimpresión). ¿Eso quiere decir que a cada comprador del libro físico habrá que cambiárselo por uno nuevo cada vez que haya corrección de erratas en una reimpresión posterior o regalar el PDF a los damnificados? Disculpad, pero tan franciscanos no somos. Nuestro compromiso con la afición en este sentido es: primero sacar los libros tan limpios de erratas como sea posible; segundo: mantener a la afición informada de si sale algo (como estoy haciendo desde este blog) para que podáis tomar decisiones en base a hechos, no a emociones ni a prejuicios previos.
Por cierto: en el Bestiario, ayer acabé de maquetar el doppelgänger. Ya falta menos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)